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EL ‘CAÑONAZO DEL MARQUÉS’
22/07/2015 :   Una salva de honor, disparada cada jueves desde un cañón del siglo XVIII, retumba en la playa de Trengandín en honor al “capitán más bravo del Rey católico”
El “Cañonazo del Marqués” se dispara cada este jueves en la playa de Trengandín (Foto: Ayuntamiento de Noja)
Cada jueves de este verano, a las 21:00 horas, se puede escuchar en la Villa el estruendo del ‘Cañonazo del Marqués’. Una salva de honor, disparada desde un cañón del siglo XVIII fabricado en La Cavada, que forma parte del acto de homenaje que el pueblo de Noja tributa al “capitán más bravo del Rey católico”, el marinero Luis Vicente de Velasco, ilustre vecino nojeño, simulando para ello el mismo reconocimiento que le rindieron, durante siglos, sus propios enemigos. El primero de los disparos tuvo lugar el jueves 16 de julio, festividad del Carmen y patrona del mar, con la presencia de casi medio centenar de personas.

Luis Vicente de Velasco, marinero nacido en Noja en el año 1711, fue un notorio militar de la armada española en el reinado del Carlos III. Desde joven destacó por su bravura y famosos fueron su valor y pericia, que se difundían como pólvora entre la Corte. El momento álgido de su carrera militar llegó con su intervención en la defensa del Morro de La Habana en 1762, año en que destacó por su bravura defendiendo los intereses españoles frente a los ingleses en Cuba, aunque finalmente le costara la vida. El valor demostrado por el que fuera calificado por el almirantazgo inglés que invadió la isla cubana como “el capitán más bravo del Rey católico”, le hizo merecedor de un marquesado, otorgado por el monarca a título póstumo.

El acto de homenaje que le rinde el pueblo nojeño consiste en una recreación histórica, en la que se realiza un desfile de soldados tamborileros y un capitán, ataviados con los uniformes de gala de la marina española de hace 250 años, que recorren las calles de la Villa, desde el palacio natal de Velasco, hasta la playa de Trengandín. Allí, les esperan los especialistas artificieros para disparar la salva de honor con la que concluye el tributo.

El “cañonazo” se efectúa desde un cañón de similares características a los que portaban los buques de guerra de la Marina española durante los siglos XVII y XVIII. Fabricado en La Cavada, cuyo museo lo ha cedido al Consistorio nojeño para la recreación del evento, cuenta con una longitud de 3 metros y un peso de 3 toneladas.

Esta recreación emula, por un lado, el homenaje que rendían los propios enemigos del capitán nojeño, los marinos de la armada británica, cuyos acorazados disparaban salvas en su honor a su paso a la altura de la costa de Noja hasta bien entrada la década de los cincuenta del pasado siglo; y por otro, el disparo que diariamente tiene lugar en El Morro de La Habana desde hace más de dos siglos, escenario de la muerte de don Luis Vicente de Velasco.